Buenas tardes!
Venga que hoy voy a hablaros de protección, pero en este caso no de pantallas. Os voy enseñar algo que he conocido hace poco: un desfibrilador de bolsillo.
Como soy Instructor, pues mi curiosidad está ahí, y he querido verlo con mis propios ojos.
¿Qué os parece a vosotros?
Durante años hemos asociado la respuesta ante una parada cardiaca a sanitarios, ambulancias o hospitales. Pero la realidad es otra: cuando ocurre, quienes están presentes son ciudadanos normales. Familiares. Compañeros. Personas que, en ese momento, no son expertos… pero pueden actuar.
Y aquí es donde dispositivos como los DEA cambian las reglas del juego.
Porque no hace falta ser médico para utilizarlos.
Están diseñados para guiarte paso a paso.
Para que cualquiera pueda intervenir mientras llegan los servicios de emergencia.

