Hace unos días tuve la oportunidad de vivir una experiencia muy enriquecedora en Barañáin (Pamplona). Fui invitado por el grupo de convivencia de la Parroquia para compartir una sesión formativa con los jóvenes, y el resultado fue un diálogo muy necesario sobre los retos a los que se enfrentan las nuevas generaciones.
Durante la charla, tratamos temas fundamentales para el bienestar de nuestros jóvenes: la gestión y el uso de las pantallas, los riesgos asociados al entorno online, así como la prevención de conductas de riesgo. Y pese a que los nativos digitales son ellos y no yo, aprendieron un montón de cosas que no sabían…. Cosas de la experiencia 😉
Sin embargo, la formación no se centró únicamente en las prohibiciones o en los peligros de la tecnología. El enfoque principal fue transmitir un mensaje positivo y constructivo: cómo podemos utilizar la tecnología y el mundo digital para hacer el bien, fomentar la empatía y construir comunidad. De esta manera, seguirán en su comunidad pero algo más formados.
Algunas de las reflexiones que destacamos durante el encuentro:
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Educar para la libertad: No se trata de demonizar las pantallas, sino de enseñar a los jóvenes a no ser esclavos de ellas, fomentando el autocontrol y el tiempo de calidad sin tecnología.
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Prevención desde el cuidado: Entender el cuidado de uno mismo (cuerpo y mente) y de los demás como un valor fundamental para la convivencia.
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El entorno digital como misión: Cómo los jóvenes pueden ser luz y promover valores positivos en sus propias redes sociales.
Quiero agradecer enormemente a los coordinadores y a todos los asistentes por su cálida acogida, su participación y, sobre todo, por el gran interés que muestran en cuidar y acompañar a sus jóvenes.
Seguir trabajando en la prevención y en la educación emocional es clave para que crezcan con criterio, seguridad y libertad.
Si tú también formas parte de una comunidad, estaré encantado de aportar mi experiencia para ayudarte. Te dejo mi contacto por AQUÍ.